martes, 29 de diciembre de 2009
Argentina - Un plan piloto quiere introducir la fotovoltaica en San Juan
El plan contempla instalar paneles solares en cuatro casas que estén en una zona residencial y con servicio de electricidad tradicional, para que inyecten durante el día la energía solar a la red y pueda comprobarse la conveniencia de este sistema.
“Con esta prueba piloto podremos avanzar en el análisis de los aspectos técnicos, económicos, administrativos, regulatorios y legales de aplicar la energía solar en la red convencional”, explicó Víctor Doña, uno de los investigadores que participa en el proyecto.
El marco de esta experiencia piloto es el Proyecto Solar San Juan, un plan impulsado por el gobierno provincial que incluye desde la fabricación de paneles solares, la instalación de un parque solar que inyecte energía al sistema mayorista –que ha sido licitado y está en la fase final de adjudicación-, y, por último, lograr que las futuras casas a adjudicar por el Instituto Provincial de Vivienda (IPV) sean construidas con paneles solares para incorporar mayor energía a la red tradicional.
Más información: sanjuan.cfired.org.ar
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Reflexiones sobre el Cambio Climático
Dado que el calentamiento global es coincidente con el comienzo de la era industrial y el incremento del uso de los combustibles fósiles, la hipótesis más difundida de este cambio climático atribuye su causa al aumento antropogénico del CO2 y de otros gases invernadero .
Es necesario resolver una pregunta muy importante para validar esta hipótesis y para la cual aún no existe consenso en su respuesta: ¿Es el calentamiento actual inusual en el contexto de los últimos 2000 años?.
En las respuestas dadas por los científicos persisten muchas dudas, incertidumbres, incertezas, contradicciones y controversias.
Las causas son principalmente las utilización de diferentes datos y “proxy” datos, que son datos de las condiciones climáticas obtenidos indirectamente, así como disimiles métodos en su obtención, validación, consistencia y elaboración. También son fuente de discrepancias entre los resultados las diferentes y sofisticadas técnicas estadísticas empleadas para su análisis.
Así mismo contribuyen a la incertidumbre los diversos modelos numéricos empleados para simular las condiciones pasadas (paleoclima) o futuras del clima . Con ellos se trata de representar un sistema extremadamente complejo y no lineal debido a las interacciones de sus múltiples componentes. Los resultados entre los distintos modelos difieren como consecuencia de la importancia y representatividad que cada uno de ellos otorga a las diversas componentes del sistema climático y la simulación de sus diversas interacciones.
Previamente a la medición de la temperatura con termómetros convenientemente calibrados, que comenzó a mediados del siglo 19, la información que se tiene es indirecta y menos fiable. Existen diversos bancos mundiales de información con los datos registrados por las estaciones meteorológicas. El más importante es la red mundial de datos climáticos históricos (GHCN) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos de Norteamérica.
La evaluación de las anomalías de la temperatura media global se realiza a partir de los datos interpolados en un reticulado regular (latitud - longitud), empleando información de las distintas estaciones meteorológicas y de los buques existentes para cada uno de los años analizados.
Las discrepancias que existen en el valor resultante de la temperatura entre los diversos bancos de datos interpolados disponibles, tales como entre el de la Oficina Meteorológica del Reino Unido (Centro Hadley) y el de la NOAA, se deben a diferencias en el número y la localización estaciones y las diversas aproximaciones metodológicas utilizadas en la interpolación. También generan diferencias los diversos tratamientos de la información proveniente de observaciones en los buques y la manipulación y el manejo de la influencia de los cambios en las condiciones de las estaciones terrestres, tales como el incremento de la urbanización, el cambio de los instrumentos o del emplazamiento de la estación.
Los resultados obtenidos a partir de estos datos interpolados son criticados por algunos investigadores por la falta de uniformidad a través del tiempo del número de estaciones empleadas para la interpolación (alrededor de 300 a comienzos y fines del registro y más de 3000 para el período 1950-1975) y de la falta de homogeneidad en la distribución espacial de las estaciones utilizadas ya que las mismas se agrupan principalmente en Norteamérica y Europa.
La medición de la temperatura, la humedad, la presión y el viento en distintos niveles de la atmósfera, que permite una apreciación más completa del comportamiento del clima, se realiza mediante los radiosondeos. Las densidad de estas estaciones en mucho menor que la de estaciones de superficie y comenzaron recién a mediados del siglo 20. Estos datos indicarían que la tendencia al calentamiento disminuye con la altura y que las capas superiores de la troposfera se estarían enfriando. Algunos investigadores sostienen que estos resultados rectifican la hipótesis del efecto antropogénico y avalarían la hipótesis de la influencia solar como causante del calentamiento global.
La medición de la temperatura con cobertura realmente global comenzó a partir de 1979 mediante la observación satelital de las variables climáticas para distintas capas de la atmósfera. Esta información permite obtener una respuesta más precisa a la pregunta: ¿Hay calentamiento en todas partes?.
Los datos satelitales indicarían que las tendencia de la temperatura global de la capa inferior de la atmósfera es menor que las obtenidas de la información de los diversos bancos de datos interpolados a partir de las estaciones meteorológicas. Tanto los datos interpolados, como las observaciones satelitales indican que el calentamiento no es general. Es de notar que utilizando la misma base de datos satelitales, los resultados de diversos autores difieren debido indudablemente a las diversas metodología utilizada para su análisis. Los resultados que indican mayor calentamiento global muestran un área de enfriamiento en el Océano para altas latitudes del Hemisferio Sur. Por otra parte los que presentan una tendencia global positiva pero menor, además del enfriamiento en altas latitudes del Hemisferio Sur, muestran grandes áreas de enfriamiento en otras regiones localizadas en latitudes ecuatoriales y tropicales, como África, Australia y el Océano Pacífico Ecuatorial.
Teniendo en cuenta los diversos resultados obtenidos a partir de la medición instrumental de la temperatura resulta dificultoso ser determinante en el valor de la tendencia global y en la extensión del calentamiento.
Para responder si: ¿Es el reciente calentamiento inusual o corresponde a la variabilidad natural del sistema climático? hay que remitirse a los proxy datos de los últimos 2000 años en que tanto la topografía como los parámetros orbitales del planeta pueden considerarse constantes e iguales a las condiciones actuales.
Entre el siglo 9 y 14 se registró un calentamiento llamado “Período Cálido Medieval”. Es importante la precisión en la evaluación de este período pues sus causas fueron evidentemente naturales y mayormente adjudicables a la gran actividad solar ocurrida durante ese período. La información histórica nos narra que los asentamientos de los Vikingos se expandieron a Islandia, Groenlandia y América del Norte, también florecieron los viñedos en Inglaterra registrándose una notable producción de vino.
Existen dos posiciones diferentes acerca de la magnitud de la temperatura durante el período Vikingo.
La más difundida sigue los resultados de Mann y otros co-autores publicado en 1998, para quienes las anomalías de temperatura media del Hemisferio Norte muestra una variación similar a la forma del “palo de jockey” : los valores durante el Período Cálido Medieval no habrían superado los valores promedio del período 1961-90 tomado como base y luego la temperatura habría descendido lentamente hasta el siglo 19 habiéndose producido posteriormente un fuerte calentamiento alcanzando valores superiores al período de base a partir de mediados del siglo 20. Esta postura fue la presentada en el informe del año 2001 del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Es la que se postula en la película de Al Gore “Una verdad inconveniente” presentada en el 2006.
La otra hipótesis, sostenida por algunos científicos antes de la publicación del “palo de jockey” y presentada inicialmente por el IPCC en 1990, indicaría que durante el período Vikingo los valores de temperatura serían comparables, y para algunos autores, aún superiores a los valores actuales. Esta es la posición defendida en la película “El gran fraude del calentamiento global” presentada en el 2007 por el canal 4 de la BBC de Londres. A partir del 2003 surgieron otros autores con nuevos resultados criticando los valores de anomalía de temperatura dados por el “palo de jockey” y sosteniendo la existencia de un prolongado e importante calentamiento durante el período Vikingo.
En el informe del 2007 del IPCC se reconoció la existencia del “Calentamiento Medieval” pero manteniendo incertidumbre respecto a su magnitud y considerando que pudo haber sido inferior al calentamiento actual.
Nuevamente surge la discrepancia entre los resultados la cual puede atribuirse en parte a los diversos proxy datos utilizados y por otro a las diversas y complejas metodologías estadísticas empleadas para su análisis.
Entre los proxy datos más frecuentemente utilizados se encuentran las cronologías de anchos de anillos de árboles. Estas fueron las empleadas por Mann y otros en 1998. Los retractores a sus resultados critican por un lado las deficiencias de las cronologías en sí y por el otro la metodología empleada para convertir esa información en valores de anomalías de temperatura. Como en el caso de las bases interpoladas de temperatura de superficie, critican también que la información empleada para determinar la temperatura en los primeros 1300 años cuenta con mucho menos sitios con cronologías y por lo tanto menor cobertura y densidad de información, así como menor homogeneidad en la distribución espacial de la misma. Además, en los análisis comparativos realizados por algunos autores se pone en evidencia que cambiando el procedimiento de análisis, las cronologías dan como resultado mayor calentamiento durante el periodo medieval que resultaría comparable al actual. Respecto al discutido posible carácter global del calentamiento medieval, existen resultados que indicarían su posible ocurrencia también en el Hemisferio Sur.
Luego del “Calentamiento Medieval” decayó notoriamente la actividad solar durante la “Pequeña Edad del Hielo” para volver a incrementarse a mediados del siglo 19 alcanzado altos valores durante el siglo 20.
Así surgen nuevas preguntas: ¿Cuán natural puede ser el presente calentamiento? ¿Cuánto ha influido la actividad humana? ¿Que magnitud hubiese alcanzado el actual calentamiento de no existir la influencia humana?.
Son diversas las respuestas e hipótesis que existen actualmente.
De acuerdo con el informe del IPCC 2007 el aumento del CO2 antropogénico es el responsable de aproximadamente el 90% o más del calentamiento, adjudicando al sol una influencia igual o menor al 10%.
Estudios del Centro Solar de Stanford dependientes de la NASA (Nacional Aeronautics and Space Administration) indicarían una estrecha relación entre la variabilidad de la temperatura y de la actividad solar hasta 1960. Mientras que para los años posteriores, mostrarían que el aumento de la temperatura seguiría la curva del aumento de CO2. Este grupo sostiene que el calentamiento de los últimos cuarenta años no podría ser explicado por la actividad solar.
De acuerdo con los resultados presentados por la la NOAA la variación de la temperatura superficial del mar seguiría concordantemente, al menos hasta 1982, las variaciones de la actividad solar evaluada a través del número de manchas solares. Similares resultados y conclusiones son presentados por el Instituto de Investigación del Sistema Solar del Max Planck. Sus estudios indicarían que la temperatura seguiría a la señal solar hasta principios de la década de los ochenta. El incremento posterior de la temperatura, que alcanzaría a 0.4°C en 1998 para luego descender unas centésimas de grado hasta el 2000, no podría ser explicado por el incremento de la irradiancia solar ya que estos valores sólo se incrementaron levemente a partir de 1980. La presencia de otros factores tales como el indudable aumento antropogénico de los gases invernadero, del vapor de agua y de la deforestación habrían colaborado en el aumento de la temperatura durante las dos últimas décadas.
Recientemente, la teoría que propone la influencia de los Rayos Cósmicos Galácticos (RCG) en el incremento de nubes medias y bajas trataría de explicar el aumento de la temperatura de las dos últimas décadas por causas naturales. Esta hipótesis proviene del Centro Espacial Danés, DTU con el experimento SKY (Dinamarca para las “nubes”).
La mayor actividad solar (número de anchas) que implica mayor irradiancia solar también produce mayor viento solar. Este es un “escudo protector” al ingreso de los RCG con lo cual el flujo de los RCG que penetran en la atmósfera es menor cuando el número de manchas solares es mayor. Los RCG ayudarían a la formación de nubes bajas espesas y de cálidas temperaturas llamadas cúmulos y estratos, como las de regiones extra polares. Estas nubes reflejan mucha luz solar y además emiten abundante radiación infrarroja desde su tope hacia el exterior, con lo cual contribuirían al enfriamiento de los niveles bajos de la atmósfera. Opuestamente, al disminuir el flujo de RCG disminuirían las nubes medias y bajas y aumentarían las nubes altas y finas formadas por cristalitos de hielo, llamadas cirrus. Estas nubes son transparentes a la radiación solar y su emisión infrarroja hacia el espacio es pequeña pues su superficie está muy fría colaborando por lo tanto al calentamiento de la superficie terrestre.
Cuando el resto del mundo tiende a calentarse la Antártida sufre el proceso opuesto. La explicación más probable estaría en la difusión del vapor de agua a la atmósfera antártica como el resultado de la amplificada capacidad de vapor de agua en una atmósfera más caliente. El fuerte efecto “invernadero” natural del vapor de agua adicional podría amplificar el efecto de las nubes sobre el clima global (”feedback” positivo) y lo eliminaría en la Antártida (”feedback” negativo).
Con la declinación del ciclo 23 de manchas solares y el comienzo del actual mínimo de actividad solar, la temperatura global a disminuido algunas décimas de grado a pesar del continuado aumento de las emisiones. Durante el mínimo solar del 2007 el invierno en Sudamérica fue muy frío con frecuentes e intensas irrupciones de aire polar que llegaron a afectar muy bajas latitudes. También se registraron frecuentes nevadas en Argentina una de ellas el 9 de Julio en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, donde el fenómeno no ocurría desde principios del siglo 20. El invierno en el Hemisferio Norte de 2007-08 también se caracterizó por la presencia de olas de frío intenso y fuertes tormentas de nieve que afectaron principalmente los Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, China y Afganistán produciendo enormes daños y pérdida de vidas humanas. Ocurrieron nevadas en lugares inusuales como la Acrópolis de Atenas y en Turquía donde se produjo la muerte de dos personas. Actualmente el mínimo solar continúa con ausencia de manchas solares durante el invierno septentrional del 2008-09 en el que también el frío y las tormentas de nieve están produciendo condiciones críticas especialmente en Europa y afectando también Norteamérica.
El pronóstico de la NASA sobre la actividad solar en las próximas décadas indicaría durante el 2009 el comienzo del ciclo solar 24 que llegaría a su máximo aproximadamente en el 2013. Su magnitud es incierta ya que algunos investigadores lo pronostican similar al ciclo 23 mientras que otros piensan que tendrá una magnitud mucho más reducida, algunos llegan a asignarle valores similares o inferiores al ciclo 20 relacionado con el enfriamiento de la década 1960/70. Luego la actividad solar descendería notoriamente con un mínimo prolongada de muy baja actividad centrado en el 2020 y seguido por un muy débil ciclo 25 con lo cual, al menos hasta el 2030, estaría pronosticado una muy baja actividad solar.
Nuevas preguntas quedan aún sin respuesta:
¿Que pasará cuando la irradiancia solar decrezca respecto a los valores actuales, como ya ocurrió en el pasado y ocurrirá en el futuro?
¿El aumento de RCG que conlleva la disminución de la actividad solar producirá enfriamiento por el aumento de nubosidad media y baja?
¿El nuevo balance energético entre la energía solar recibida y la temperatura de la tierra, que sin la presencia del incremento antropogénico de gases invernadero llevaría a un notorio enfriamiento, se verá reflejado en la disminución de la temperatura global o será amortiguado por el aumento de CO2?
¿Si decrece la temperatura terrestre se podrán mantener los niveles actuales de CO2 en la atmósfera y aún seguirán subiendo debido a las emisiones a pesar de las nuevas condiciones?
Se supone que estas y muchas otras preguntas podrían ser resueltas empleando los modelos numéricos para simular el clima futuro. La objeción principal con respecto a la fiabilidad de los panoramas futuros obtenidos por el modelado climático es que el sistema atmosférico/oceánico es altamente no linear y complejo. El gran número de interacciones de las diversas componentes en diversas escalas de tiempo y de variabilidad es muy difícil de modelar y requerir sistemas computacionales enormes.
Los avances científicos y tecnológicos no nos deben hacer olvidar que, como último recurso, las conclusiones y las decisiones son realizadas por los hombres y las mujeres conforme a las dudas que, son a veces las mismas dudas que existieron en una sociedad mucho más primitiva que la actual.
¿Las medidas que se están tomando o se proyectan realizar corresponden al desarrollo sustentable de la sociedad y a la protección del ecosistema ya muy dañado por las diversas actividades humanas, o por el contrario a largo plazo nos llevarán a situaciones aún más críticas que la actual?
Los Mayas tienen un dicho: La solución de ayer es el problema de hoy.
Habría que desear: Que la solución de hoy no resulte un problema del mañana.
Permacultura es una nueva idea ha surgido hace muy pocos años que propone una vida más equilibrada y una relación más íntima con la naturaleza, el cuidado de de los ecosistemas el uso de recursos renovables, el desarrollo y utilización de energías “limpias” como la energía solar y eólica. Estas ideas se están difundiendo y la sociedad comienza a tomar consciencia de la gravedad del impacto del hombre en el planeta y en su propia vida.
Tomado de http://rhcompagnucci.com.ar
ARGENTINA - Licitación GENREN - Diciembre 2009
21 de diciembre de 2009
La Secretaría de Energía evalúa proyectos para la licitación del programa Generación de Energías Renovables (GENREN), que han sido presentados por 22 grupos empresarios a principios de la semana pasada. La licitación 1/09 fue convocada por la empresa estatal de energía Enarsa, con el objetivo de incrementar en 1.015 MW la potencia de la red, lo que representa un 5% de la actual.
Según ha informado la agencia estatal de noticias Télam, se trata de emprendimientos totalmente privados, en los que el Estado nacional asume sólo el compromiso de comprar toda la energía que generen por un periodo de 15 años, lo que garantizaría la recuperación de la inversión y una rentabilidad a la que califica de “razonable”.
En el desglose por provincias y MW ofertados, este es el reparto: Buenos Aires, 216,4; Catamarca, 2; Chaco, 42,3; Chubut, 628; Corrientes, 8,8; Entre Ríos, 34; Jujuy, 8; Mendoza, 2,7; Neuquén, 50; Río Negro, 100; San Juan, 22,5, Santa Cruz, 275; y Santa Fe, con 79.
El listado de oferentes y la nómina de los proyectos, con los lugares elegidos para su instalación, es el siguiente: Emgasud Renovables S.A, con cuatro proyectos (tres de 50 MW y uno de 30, para las localidades chubutenses de Puerto Madryn y Rawson); Patagonia Wind Energy, con uno (50 MW, para Puerto Madryn); Energías Sustentables S.A., uno (20 MW, en la misma localidad); International New Energy, uno (50 MW, también en Madryn); y Sogesic S.A., dos proyectos (49,5 MW cada uno, para las localidades bonaerenses de Tres Picos I y II, Sierra de la Ventana).
También ofertaron dos parques eólicos de 50 MW para Cerro Policía Norte y Sur (Río Negro), la UTE Unitec Energy S.A.-San José Argentina S.A.-INVAP; un parque eólico de 50 MW en Aunquinco (Neuquén), la UTE Isolux-Gas y Petróleo de Neuquén-Ingeniería Sima; y cuatro parques eólicos en Loma Blanca (I, II, III y IV, todos en La Rioja), de 50 MW cada uno, Isolux Ingeniería S.A.
Otro oferente ha sido IMPSA Wind, con 9 parques eólicos: cuatro en Santa Cruz (Koluel Kaike I, de 50 MW, y II, 25 MW; Milenio, 20 MW; y Las Heras, 50 MW); cuatro en Chubut (Malaspina I, 50 MW y II, 30 MW; y Piedra Buena I, 50 MW, y II, 30MW ); y uno en Buenos Aires (Tornquist, 50 MW)
Otras empresas que hicieron ofertas eólicas fueron Condor Cliff-La Barrancosa (50 MW, en Santa Cruz); y Panamerican Fueguina S.A. (28 MW, en Cerro Dragón, Chubut).
En el rubro de generación a través de usinas térmicas alimentadas con biocombustibles presentaron propuestas las firmas Emgasud Renovables S.A., un proyecto de 34 MW para Paraná (Entre Ríos); Nor Ardy S.A., tres en San Lorenzo 34 MW (Santa Fe), Bragado, 34MW (Buenos Aires) y Bella Vista, 8,4 MW (Córdoba); e Industria Juan Secco S.A., tres centrales de 15 MW cada una, para Reconquista, Villa Ocampo y Arrufó (Santa Fe).
En tanto, para generación de electricidad en proyectos de biomasa hubo propuestas de las empresas Unitec Energy, 33 MW en la Central Térmica Chaco; Fuentes Renovables de Energía S.A., 8,8 MW en Virasoro (Corrientes); y Fiduc S.A., 12,6 MW en Puerto Vilelas (Chaco).
Para generación a partir de pequeños aprovechamientos hidráulicos se presentaron Centrales Térmicas Mendoza, por 1 MW en Luján de Cuyo (Mendoza); Sirj, 1,7 MW en la misma localidad; e Iecsa Hidrocuyo, 4,2 MW en Jujuy y 1,4MW en Catamarca.
En cuanto a la generación de energía a partir del uso de biogás, se presentaron Tecsan Ingeniería Ambiental, con un proyecto de 10 MW en el Complejo Ambiental Norte (Buenos Aires); e Industria Juan Secco S.A., con 4 MW en San Martín (Buenos Aires).
Por último, en generación por energía fotovoltaica hicieron sus ofertas Energía Sustentable S.A., en Cañada I y II, por 2 y 3 MW, respectivamente; International New Energy, Cañada III, con 5 MW; Nor Ardy S.A., 5 MW en 25 de Mayo (Buenos Aires); Generación Eólica S.A., con Chimbera I (2 MW) y II (3 MW); y Dalkia Argentina S.A., 2,5 MW para la Central Las Lomitas (San Juan).
http://www.energias-renovables.com/america/Contenidosecciones.asp?ID=13&Cod=897&Nombre=Panorama
lunes, 23 de noviembre de 2009
Un futuro evitable
¿Crisis u oportunidad? En esa dialéctica se debaten los expertos que estudian el fenómeno del aumento de la temperatura planetaria que provoca el calentamiento global.
Si bien la información científica disponible da cuenta de la probabilidad de crecimientos en la frecuencia de fenómenos extremos -inundaciones en algunos puntos geográficos y prolongadas sequías en otras latitudes-, estos cambios pueden ser aprovechados si existe una política de Estado que se adapte a la nueva realidad.
"La gente tiene que entender que el cambio climático es algo natural y tiene que ver con la evolución de la Tierra. Pero el problema es que la vida del hombre, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial, está en colisión con el sostenimiento del planeta. Este choque está haciendo que el hombre genere cambios que la naturaleza no soporta. El problema no es el cambio, sino la velocidad del mismo", explica Pablo Canziani, director del Programa de Estudios de Procesos Atmosféricos en el Cambio Global (Pepacg) de la Universidad Católica Argentina.
"Va a existir un corrimiento de las fronteras agropecuarias", asegura el experto. Es decir que donde hoy se siembra un cultivo, mañana quizá no habrá posibilidades por los cambios que traerá el clima. Y da un ejemplo: en Comodoro Rivadavia hoy se podrían cultivar vides. A eso se suma el flagelo de la sobreexplotación. "Hoy tenemos zonas de la pampa húmeda que han perdido el 90% de los recursos naturales del suelo", cuenta Canziani.
El científico asegura, en ese sentido, que "el costo de la inacción es mucho mayor que el costo de la prevención". Sin embargo, para que esto realmente llegue a suceder es necesario un esfuerzo global que consiga frenar el calentamiento de la Tierra en menos de 2°C. La urgencia de estas medidas se comprende si se toma en cuenta que, desde 1990, las temperaturas promedio se han elevado en 0,8°C.
"Las medidas para revertir una crisis deben ser urgentes, siempre y cuando el cambio climático sea moderado", afirma Canziani.
Políticas insuficientes
Respecto de las políticas adoptadas en el país hasta el momento, el científico no derrocha elogios: "Tenemos que empezar a trabajar de manera mancomunada con el Estado, con las empresas y el sector científico. Hay una postura desde el sector empresarial que tenemos que combatir. El desarrollo en la Argentina se hace sin ninguna participación del sistema científico".
Y da algunos ejemplos, como el escaso nivel de atención que le han prestado algunos sectores agropecuarios a los estudios del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) sobre el manejo del suelo, muchos de los cuales podrían haber prevenido las brutales sequías que hoy padecen varias provincias. Tal como lo asegura el científico, es notable la poca actividad interdisciplinaria en el país en materia de cambio climático.
Un reciente informe difundido por la Auditoría General de la Nación (AGN) da cuenta de que el área de Desarrollo Sustentable, que depende de la Secretaría de Ambiente de la Nación, no elabora planes que incluyan el uso de energías limpias. Según la AGN, "la variable energética prácticamente no está contemplada" en la subsecretaría, tanto que tampoco se hacen investigaciones para obtener nuevos combustibles de bajo impacto ambiental.
El informe habla de la "necesidad de jerarquizar el tema", porque hay oficinas casi sin empleados y programas que no se ejecutan por falta de financiamiento.
En el desarrollo de los biocombustibles, Canziani dice que la Argentina tiene un potencial enorme; sin embargo, según su criterio, el enfoque es equivocado. "Se ha puesto un esfuerzo grande en el desarrollo de biocombustibles de primera generación (a partir de alimentos) que producen un gran impacto ambiental. Habría que poner el acento en los de segunda y tercera generación, que se consiguen en a base de sustancias no alimenticias y residuos."
Tal es el caso del biogás. "Hay un proyecto en Olavarría en donde se rescata biogás de un relleno sanitario y se inyecta en la red domiciliaria con un aporte interesante", agrega.
Eficiencia energética
El otro tema central sobre el que habría que trabajar en el país para combatir el cambio climático es en la eficiencia energética. Ese es uno de los puntos centrales de la campaña que encabeza la Fundación Vida Silvestre Argentina, capítulo local de la Worldwide Wildlife Fund (WWF).
"Es vital que comencemos a pensar políticas que apunten a la buena utilización de los recursos naturales. Está muy bien la ley que obliga a cambiar las lámparas incandescentes por las de bajo consumo, pero no es suficiente", indica Diego Moreno, director general de Vida Silvestre Argentina.
Estas iniciativas locales son fundamentales si se quiere conseguir buenos frutos de los acuerdos internacionales que pueden lograrse en materia de cambio climático. Aunque el panorama no es alentador para que en la ciudad de Copenhague, Dinamarca, los líderes mundiales sellen un acuerdo superador al Protocolo de Kyoto respecto de los compromisos para reducir gases de efecto invernadero, la Argentina debe comenzar a trabajar seriamente en el tema para tener un mejor punto de partida cuando los consensos se concreten.
El debate más áspero a nivel internacional se centra en la cantidad de dinero que deberán aportar los países desarrollados para transferir tecnología a los que están en vías de desarrollo.
Ese Fondo de Mitigación y Adaptación al cambio climático debería alimentarse con dinero de los países desarrollados. Las cifras en discusión van de los 63.000 millones de dólares a los 100.000 millones anuales de 2013 a 2017.
Respecto de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la apuesta es superar lo previsto por el Protocolo de Kyoto, que vence en 2012, y cuyos parámetros ya no serán alcanzados. En ese sentido los países europeos se comprometen a reducir un 20% las emisiones respecto de 1990.
Sin embargo, los Estados Unidos aún no se pronunciaron al respecto y los países africanos amenazan con boicotear la cumbre de Copenhague.
"Es esencial que todos los países en desarrollo, que forman el G-77, como la Argentina, tengan acceso a la financiación mundial para la mitigación de gases de efecto invernadero y la adaptación a los impactos del cambio climático", expresó Sarah Jones, directora de Programas Internacionales de FVSA.
Lento avance
Mientras tanto, el reemplazo de los combustibles fósiles por las energías renovables como la solar, la eólica, la geotérmica, la mareomotriz o la biomasa avanzan lentamente.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) alertó que la demanda mundial de energía aumentará un 40% en 2030. La AIE asegura que "contener el cambio climático es posible", pero que requerirá "una profunda transformación del sector de la energía". Y propone que para 2030, el 37% de la electricidad mundial provenga de las energías renovables, que el 18% corresponda a la producción nuclear y que el carbono sólo represente el 5%.
Alfredo Esteves, investigador del Conicet de la Universidad de Mendoza y presidente de la Asociación Argentina de Energías Renovables y Ambiente, sostiene que la crisis energética que comenzó en 2001 se prolongó innecesariamente. "Hoy se debe recurrir a aumentos de tarifas (por eliminación de subsidios) para paliar los fondos que se precisan para cubrir lo necesario para la provisión de la energía", dice.
El Gobierno lanzó el programa Generación de fuentes renovables (Genren), cuyo objetivo para 2016 es contar con el Sistema Interconectado Nacional con un abastecimiento de energía renovable equivalente al 8% de la demanda.
Para conseguirlo, la estatal Enarsa licitará 1000 megavatios (MW) de energía renovable (en módulos de 50 MW) en contratos a 15 años. Además se reglamentó la ley 26.190 que establece incentivos fiscales, desgravaciones impositivas y remuneraciones diferenciales para las inversiones destinadas a la construcción de usinas. Sin embargo, esa cifra en ese plazo parece poco. Fuentes del sector explican que 1000 MW es lo que la Argentina debería agregar al año con un crecimiento del 5% anual. Esa potencia serviría para abastecer a las ciudades de Córdoba y Carlos Paz. Para tener una idea, la central nuclear de Atucha genera 350 MW.
En la actualidad la participación de las energías renovables en la matriz energética es del 5%. Y más del 80% de la torta lo ocupan combustibles fósiles como el gas y el carbón.
Hace dos meses, Greenpeace presentó el informe [R]evolución Energética en el que propone un 20% de participación de energías limpias en 2020, más de un 30% para 2030 y 60% para 2050.
"Si tomamos el costo general, en la actualidad la Argentina está pagando 10.000 millones de dólares anuales para la generación de electricidad de todo el país. Este costo va a aumentar considerablemente: en 2030 será de 30.000 millones y de 60.000 millones para 2050. En el escenario alternativo, el costo va a aumentar a 30.000 millones de dólares, o sea la mitad de lo que va a aumentar en el escenario de referencia", dijo el coordinador de la Unidad de Energía y Clima de Greenpeace Internacional, Sven Teske. Ese modelo propone inversiones e incentivos para las nuevas tecnologías con inversiones anuales de 700 millones de dólares, sumados a aportes internacionales.
Depende del cristal con el que se mire este nuevo escenario puede traducirse en crisis o en oportunidad. Es hora de decidir.
Por Laura Rocha
De la Redacción de LA NACION
CONTACTOS
* Asades: www.asades.org.ar
* Panel Intergubernamental de Cambio Climático: www.ipcc.ch
* Vida Silvestre: www.vidasilvestre.org.ar
* Blog ecológico: http://blogs.lanacion.com.ar/ecologico
* Greenpeace: www.greenpeace.org.ar
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Un grupo de científicos argentinos desconfía del cambio climático
Rosa Compagnucci. La investigadora del Conicet y ex integrante del IPCC asegura que el miedo es exagerado. Hay antecedentes históricos.
Sostienen que el aumento de la temperatura promedio en todo el planeta en los últimos tiempos es innegable. Pero descreen del resto de las especulaciones, muchas de ellas apocalípticas, que se hacen en relación con el clima. En particular, desconfían de algunas afirmaciones que el consenso científico actual toma como verdades irrefutables, sobre todo respecto de que el calentamiento global está causado, básicamente, por el dióxido de carbono producto de las emisiones humanas en los últimos 200 años. Para ellos, por lo menos habría que discutirlo un poco más. Por cierto, no se trata de un escepticismo nihilista: todas sus afirmaciones están basadas en papers científicos y lucen sustentadas, aunque también controvertidas.
“¿Es el calentamiento global algo inusual en, digamos, los últimos dos mil años?”, se preguntó Rosa Compagnucci, investigadora del Conicet y especialista en el fenómeno de El Niño, durante una conferencia que brindó esta semana en el Instituto Geográfico Militar. Y todas sus demás intervenciones apuntaron a reforzar la idea de que no sería tan infrecuente, y que el ser humano con su febril actividad industrial y de quema de combustible fósil apenas habría aportado algunas décimas a ese calentamiento.
Para ella, la principal razón de la variabilidad climática de la Tierra tendría más que ver con la astronomía: específicamente, con la caprichosa actividad solar, que ha demostrado no ser homogénea a través de décadas y siglos.
Acompañada. Para Eduardo Tonni, investigador principal de la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires (CIC) y jefe de paleontología de la Universidad de La Plata, “no se puede negar un calentamiento; la discusión es si fue generado por el ser humano o si es natural. Hay efectos de la acción del hombre, pero es mucho más probable que sea un producto natural”, indicó. “Muchos pensamos así, pero claro, esto no es políticamente correcto: sé que digo esto y me quedo sin subsidios”, se lamentó.
Por su parte, Víctor Pochat, presidente del Instituto Argentino de Recursos Hídricos, señaló que “hay voces discordantes sobre causas y razones del calentamiento, pero se escuchan más unas que otras. Científicos que merecen confianza por sus antecedentes dicen que se debería a la variabilidad climática, a ciclos de calentamiento y enfriamiento de la Tierra”, indicó.
Medioevo. El argumento de Compagnucci –autora de dos de los informes del IPCC de 2001– toma elementos históricos. “Ya hubo un calentamiento global en la época medieval, entre los años 800 y 1.300, que fue lo que permitió los viajes por América de los vikingos. Y que hizo que Groenlandia, hoy cubierta de hielo, fuera bautizada con un nombre que remite a tierras verdes: ‘Green land’”, explicó. Aquel calentamiento, aseguró, estuvo basado sólo en la actividad solar.
¿Y las catástrofes alrededor del mundo como el huracán Katrina y los tsunamis? “Existe infinidad de registros históricos de catástrofes, pero es muy difícil estimar que ahora la frecuencia sea mayor. Quizá estemos más informados. El evento de El Niño se conoce sólo desde hace unos 30 años”, graficó Tonni. “El alarmismo que se ve tiene su justificación en el hecho de que es algo que genera fondos. Si uno dijera que el cambio global es producido por efectos naturales, nos quedaríamos sentados a ver qué pasa. De este modo, tenemos más cosas para hacer. Diría que, lamentablemente, se trata de otro producto de mercado”, agregó.
¿Era del hielo? Para justificar sus argumentos, Compagnucci apela al invierno que se acaba de ir en el Hemisferio Sur (el más crudo en la Argentina desde los sesenta, con nevada en Buenos Aires incluida) y estima que será igual de difícil en el Hemisferio Norte, donde ya se registraron fríos inusuales, por ejemplo en el estado norteamericano de Texas.
En tal sentido, si el clima es rehén de los caprichos solares, hay que mirar las predicciones de la NASA, que indican que habrá un pico de calentamiento en 2012 pero un frío importante a partir de 2030, con posibilidades de que eso derive en otra edad de hielo hasta 2200.
Responsables o no, todo indica que los seres humanos seguiremos siendo esclavos del tiempo. Y del termómetro.
Bali, nuevo round de lucha política
Mientras unos dudan y otros encienden la luz de alarma, la lucha continúa. Presidida por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, mañana comienza la reunión del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), en Bali, Indonesia. El encuentro, que continúa el realizado en Sevilla hace quince días, supone un desafío político en la búsqueda de un nuevo protocolo de acción global que reemplace al de Kyoto.
El texto del Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2007-2008 del PNUD, dado a conocer esta semana, da como un hecho el calentamiento global por causas humanas, lo que a su vez genera, asegura, tanto sequías como inundaciones, tormentas intensas y catástrofes meteorológicas de todo tipo.
Es precisamente ese contexto de certezas absolutas lo que cuestionan, entre otros, los científicos argentinos.
Fuente: Diario Perfil http://www.diarioperfil.com.ar -Por Martin de Ambrosio
Tinta con nanocristales de silicio para aumentar la eficiencia FV
La tinta de Innovalight es una suspensión que contiene nanocristales de silicio. “Al hacer los nanocristales de tan solo unos nanómetros de diámetro” -explica el director general de Innovalight, Conrad Burke- “se ha logrado bajar la temperatura necesaria para unirlos a la oblea sobre la que se deposita. La tinta de silicio contiene un componente orgánico que ayuda a suspender el silicio, que de otra manera tiende a hundirse en el fondo, lo que hace que el líquido sea compatible con la impresión de inyección de tinta”. Como este proceso -asegura Burke- “requiere temperaturas más bajas y se puede llevar a cabo en obleas de silicio más delgadas que las que se utilizan en la manufactura de células convencionales, el precio se reduce”.
Innovalight, que no ha hecho públicos los costes que suponen añadir la tinta de silicio, ha informado de una eficiencia media del 18% de las células solares fabricadas en la planta piloto de California. Un porcentaje, asegura la compañía corroborado por el Laboratorio Nacional de Energía Renovables de Estados Unidos. Sin utilizar la impresión por inyección de tinta la eficiencia de las células estaría entre un 16,5 y un 17%.
Innovalight se ha asociado con el fabricante de células solares JA Solar, con sede central en Shanghai, para incorporar la tecnología de impresión por inyección de tinta dentro de sus cadenas de fabricación, de manera que las células solares resultantes deberían llegar al mercado el año próximo.
Más información: www.innovalight.
Cuidar el planeta- por Vilma Socorro Martínez, Embajador de EEUU en Argentina
Hoy, 22 de septiembre, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hablará ante los líderes del mundo sobre el cambio climático en una cumbre de las Naciones Unidas, en Nueva York, en vísperas de la 64» sesión de la Asamblea General de la ONU. Los países trabajan arduamente en estos momentos para negociar un nuevo acuerdo, para combatir el cambio climático. El cambio climático es uno de los principales desafíos del mundo. Sus impactos son evidentes y sus consecuencias severas. El hielo del mar en el Artico está desapareciendo más rápido de lo esperado. El nivel del mar amenaza con elevarse más de lo anticipado. Los recursos acuíferos cada vez tienen más riesgos, por causa del derretimiento de los glaciares y de eventos climáticos extremos, como sequías e inundaciones. Estos cambios amenazan no sólo el medio ambiente, sino también la seguridad.
La ciencia envía un mensaje simple y grave: los países deben trabajar conjuntamente para combatir el cambio climático, y hay que actuar ahora mismo.
El presidente Obama reconoce que Estados Unidos debe ser un líder en este esfuerzo. Tenemos una responsabilidad por ser, históricamente, los que más gases de efecto invernadero hemos emitido. Sabemos que sin reducie las emisiones no hay solución posible. Estados Unidos será líder en la creación de una economía basada en la energía limpia para el siglo XXI.
El presidente Obama ha establecido una nueva dirección: solicitó al Congreso de Estados Unidos que elaborara una legislación integral en materia de energía limpia para recortar las emisiones un 14 por ciento, respecto de los niveles de 2005, para el año 2020, y en un 83 por ciento para 2050. La Cámara de Representantes ha aprobado un proyecto de ley que está circulando por el Congreso. El paquete de estímulo económico del presidente incluye más de 80.000 millones de dólares para energía limpia. Recientemente, se han instituido normas vehiculares para aumentar el ahorro de combustible y reducir las emisiones.
Sin embargo, la actuación de EE.UU. y de otros países desarrollados no es suficiente. Todos los países emisores tienen que unirse y actuar con firmeza.
Estados Unidos trata de lograr una estrategia mundial a través del proceso de negociación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Foro de las Principales Economías sobre Energía y Clima, y también a través de relaciones bilaterales clave. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, y otros funcionarios estadounidenses de alto nivel han viajado a varios países emergentes importantes para profundizar el diálogo sobre el clima. Muchos de estos países ya han emprendido medidas. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer.
Los Estados Unidos apoyan el compromiso de la Argentina en eficiencia energética y en energías renovables. Estamos trabajando con la Argentina en la Asociación de las Américas sobre Energía y Clima, una iniciativa para promover el desarrollo de energías limpias y renovables en toda la región. Las técnicas de Edificios Verdes, que pueden reducir el consumo de energía a un costo mínimo, están creciendo considerablemente en la Argentina. Tenemos también con la Argentina una relación de trabajo establecida en programas para reducir las emisiones de producción ganadera y desechos sólidos, dentro del programa "Metano al mercado", mediante el cual se captura y utiliza el gas metano.
Los países desarrollados tienen que reducir sus emisiones sustancialmente para 2020 de manera absoluta, en comparación con las emisiones de 2005 o de 1990. Los países emergentes más importantes deben emprender acciones que reduzcan sustantivamente sus emisiones para 2020 en términos relativos, en comparación con su comportamiento habitual.
Los países menos desarrollados, en tanto, deben centrarse en preparar planes de crecimiento con baja emisión de carbono, para lo cual se les ofrecerá asistencia financiera y técnica cuando lo necesiten.
Un acuerdo sobre cambio climático no sólo debe versar sobre la limitación de las emisiones de carbono, sino también sobre la provisión de una vía segura para el desarrollo sustentable. La producción de energía limpia es la única manera de avanzar en esta dirección. Para facilitar esta vía, los países de capacidad avanzada deben estar preparados para transferir tecnologías hacia los países que las necesiten.
Si todos trabajamos juntos, como lo hacen la Argentina y los EE. UU., el esfuerzo de crear una economía mundial basada en energía limpia puede proporcionar oportunidades económicas significativas, incentivar la inversión, el crecimiento y la creación de empleo en todo el mundo. También puede ser un medio de llevar servicios energéticos a cientos de millones de pobres del mundo. Con el apoyo adecuado, todos los países pueden adquirir tecnologías de baja emisión de carbono y oportunidades de energía limpia.
Estados Unidos es claro en su propósito de lograr un fuerte acuerdo internacional y tengo confianza en que juntos podemos enfrentar el desafío del cambio climático.
La autora es embajadora de los EE.UU.
Cuidar el planeta- por Vilma Socorro Martínez, Embajador de EEUU en Argentina
Hoy, 22 de septiembre, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hablará ante los líderes del mundo sobre el cambio climático en una cumbre de las Naciones Unidas, en Nueva York, en vísperas de la 64» sesión de la Asamblea General de la ONU. Los países trabajan arduamente en estos momentos para negociar un nuevo acuerdo, para combatir el cambio climático. El cambio climático es uno de los principales desafíos del mundo. Sus impactos son evidentes y sus consecuencias severas. El hielo del mar en el Artico está desapareciendo más rápido de lo esperado. El nivel del mar amenaza con elevarse más de lo anticipado. Los recursos acuíferos cada vez tienen más riesgos, por causa del derretimiento de los glaciares y de eventos climáticos extremos, como sequías e inundaciones. Estos cambios amenazan no sólo el medio ambiente, sino también la seguridad.
La ciencia envía un mensaje simple y grave: los países deben trabajar conjuntamente para combatir el cambio climático, y hay que actuar ahora mismo.
El presidente Obama reconoce que Estados Unidos debe ser un líder en este esfuerzo. Tenemos una responsabilidad por ser, históricamente, los que más gases de efecto invernadero hemos emitido. Sabemos que sin reducie las emisiones no hay solución posible. Estados Unidos será líder en la creación de una economía basada en la energía limpia para el siglo XXI.
El presidente Obama ha establecido una nueva dirección: solicitó al Congreso de Estados Unidos que elaborara una legislación integral en materia de energía limpia para recortar las emisiones un 14 por ciento, respecto de los niveles de 2005, para el año 2020, y en un 83 por ciento para 2050. La Cámara de Representantes ha aprobado un proyecto de ley que está circulando por el Congreso. El paquete de estímulo económico del presidente incluye más de 80.000 millones de dólares para energía limpia. Recientemente, se han instituido normas vehiculares para aumentar el ahorro de combustible y reducir las emisiones.
Sin embargo, la actuación de EE.UU. y de otros países desarrollados no es suficiente. Todos los países emisores tienen que unirse y actuar con firmeza.
Estados Unidos trata de lograr una estrategia mundial a través del proceso de negociación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Foro de las Principales Economías sobre Energía y Clima, y también a través de relaciones bilaterales clave. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, y otros funcionarios estadounidenses de alto nivel han viajado a varios países emergentes importantes para profundizar el diálogo sobre el clima. Muchos de estos países ya han emprendido medidas. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer.
Los Estados Unidos apoyan el compromiso de la Argentina en eficiencia energética y en energías renovables. Estamos trabajando con la Argentina en la Asociación de las Américas sobre Energía y Clima, una iniciativa para promover el desarrollo de energías limpias y renovables en toda la región. Las técnicas de Edificios Verdes, que pueden reducir el consumo de energía a un costo mínimo, están creciendo considerablemente en la Argentina. Tenemos también con la Argentina una relación de trabajo establecida en programas para reducir las emisiones de producción ganadera y desechos sólidos, dentro del programa "Metano al mercado", mediante el cual se captura y utiliza el gas metano.
Los países desarrollados tienen que reducir sus emisiones sustancialmente para 2020 de manera absoluta, en comparación con las emisiones de 2005 o de 1990. Los países emergentes más importantes deben emprender acciones que reduzcan sustantivamente sus emisiones para 2020 en términos relativos, en comparación con su comportamiento habitual.
Los países menos desarrollados, en tanto, deben centrarse en preparar planes de crecimiento con baja emisión de carbono, para lo cual se les ofrecerá asistencia financiera y técnica cuando lo necesiten.
Un acuerdo sobre cambio climático no sólo debe versar sobre la limitación de las emisiones de carbono, sino también sobre la provisión de una vía segura para el desarrollo sustentable. La producción de energía limpia es la única manera de avanzar en esta dirección. Para facilitar esta vía, los países de capacidad avanzada deben estar preparados para transferir tecnologías hacia los países que las necesiten.
Si todos trabajamos juntos, como lo hacen la Argentina y los EE. UU., el esfuerzo de crear una economía mundial basada en energía limpia puede proporcionar oportunidades económicas significativas, incentivar la inversión, el crecimiento y la creación de empleo en todo el mundo. También puede ser un medio de llevar servicios energéticos a cientos de millones de pobres del mundo. Con el apoyo adecuado, todos los países pueden adquirir tecnologías de baja emisión de carbono y oportunidades de energía limpia.
Estados Unidos es claro en su propósito de lograr un fuerte acuerdo internacional y tengo confianza en que juntos podemos enfrentar el desafío del cambio climático.
La autora es embajadora de los EE.UU.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Soltec presenta un módulo fotovoltaico de ultra alta concentración

21 de octubre de 2009
Soltec lo ha llamado GP-1500 y lo presentará en California durante la celebración del “Solar Power International Exhibition” que tendrá lugar del 27 al 29 de octubre. El GP-1500 es el resultado de dos años de investigación.
Cada módulo está formado por 20 unidades de concentración. Es una tecnología que se basa en los sistemas Cassegrain, la óptica que se utiliza en los telescopios. En cada una de las unidades de concentración hay dos espejos, una óptica terciaria y una célula fotovoltaica de triple unión en la que la luz se concentrará a 1.500 soles.
Sobre el primer espejo caen los rayos de luz directa y se reflejan en el espejo secundario. Será desde él cuando la luz se refleje y concentre sobre la guía de luz que está pegada a la célula fotovoltaica. El cristal de la unidad de concentración hará que la luz incida de forma homogénea sobre la célula, de tal manera que se obtendrá una mayor eficiencia. La célula fotovoltaica es de triple unión con una eficiencia mayor del 40%.
Además de los dos espejos, cada unidad de concentración dispone de una óptica terciaria encargada de que el sistema tenga el mejor ángulo de aceptancia. Es decir, de que la luz incida con la mayor precisión posible sobre la célula fotovoltaica. De esta manera, ese sistema óptico permite que los módulos se puedan montar sobre seguidores solares de dos ejes de los que no se demanda una precisión extrema, lo que abarata el precio del seguidor. Se puede permitir hasta un error de 1,1 grados.
La potencia del módulo GP-1500 es de 200W y las dimensiones 1066mm x 855mm x 99mm. Con estos módulos de 25% de eficiencia de conversión energética se tiene una densidad de potencia 80% mayor que con los módulos estándar lo que repercute en el abaratamiento de toda la instalación. El precio, aún preliminar, podría ser de 1 euro/wp.Se espera alcanzar la paridad de red cuando se alcancen volúmenes de producción multi-megavatio debido al bajo coste y la alta eficiencia de estos sistemas.
Más información: www.soltec-renovables.com
martes, 20 de octubre de 2009
ARGENTINA: Energías alternativas - Todavía, con viento moderado
Domingo 18 de octubre de 2009 - Diario La Nacion
Frente al problema energético local e internacional, y dado el creciente desarrollo de las energías renovables, un análisis de las perspectivas laborales que puede brindar esta industria
Por sus vientos, el sol, la tierra, los ríos, los mares. La potencialidad de la Argentina para generar energía a partir de fuentes renovables es enorme. Y clave en estos tiempos de crisis energética y cambio climático. Hay una industria, la de las energías alternativas, que hace boom en países desarrollados alentando fuertemente la creación de empleo. Aquí, aún en pañales, también promete un futuro laboral y de negocios interesante para emprendedores y trabajadores calificados.
Un aliento en ese sentido parece venir de la mano de la reglamentación, en mayo último, de la ley 26190, que establece un régimen de fomento nacional para la producción de energía eléctrica con origen en fuentes renovables. Lo mismo que para los biocombustibles, el sector más desarrollado aquí hasta el momento. Se trata de la obligatoriedad para el año próximo de cortar los combustibles fósiles con 5% de biocombustibles.
Por otro lado, más allá de la oferta académica vinculada con el tema, como las ingenierías y las disciplinas ambientales, las casas de estudio también empiezan a acompañar el incipiente desarrollo de la industria con títulos específicos en Energías Renovables. Carreras que, además, son consideradas prioritarias en el programa nacional Becas Bicentenario, que ofrece apoyo económico a los estudiantes de nivel terciario y universitario ( www.becasbicentenario.gov.ar ).
Según los especialistas, son profesiones con un gran potencial, con muy buenas perspectivas en un futuro mediato. Pero todavía el mercado de oferta y demanda es incipiente.
"Hemos buscado ingenieros con distintas especialidades para empresas con proyectos en biocombustibles. Y una de las personas que seleccionamos se había formado y tenido experiencia en Alemania. En la Argentina todavía es bastante difícil encontrar gente que tenga una experiencia sólida en estos temas", dice Amalia Vanoli, titular de Tiempo Real Consultores.
Desde el norte argentino, donde el sol es generoso y los proyectos para transformarlo en energía se van multiplicando, Cecilia Gramajo, directora del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), destaca: "Hoy nos falta una mayor concientización acerca de la problemática energética y es fundamental apostar a la formación de profesionales especializados y preocupados por la búsqueda de fuentes alternativas y renovables de energía".
Justamente, la UNSa es una de las instituciones pioneras que, desde 1997, dicta la Licenciatura en Energías Renovables. Aún sin mucha matrícula, Gramajo dice que cada vez tienen más alumnos de otras provincias y que, en general, los egresados se dedican a la investigación o trabajan en organismos de gestión ambiental. "La responsable del área de Energías Renovables de nuestra provincia es una egresada de la carrera", se ufana.
En la otra punta del mapa, en la localidad santacruceña de Pico Truncado, donde los molinos de viento forman parte del paisaje, hace cuatro años el Instituto Provincial de Educación Superior abrió sus aulas a la Tecnicatura en Energías Renovables, que tuvo sus primeros egresados en 2008. Y en Neuquén, desde 2006, el Instituto Tecnológico de la Patagonia ofrece el título de Técnico Superior en Energías Renovables.
Con base interdisciplinaria, la formación en esta área de estudio contempla fuertemente, entre otras materias, matemática, física, química, mecánica, además de los conocimientos pertinentes a las energías que provienen del viento, el sol, el agua, el suelo.
En cuestión de maestrías también existen varias propuestas con foco en la energía, pero empiezan a sumarse diplomas bien definidos. En la UNSa, por ejemplo, se puede elegir entre una especialización y una maestría en Energías Renovables y un doctorado en Ciencias, área Energías Renovables. Según Gramajo: "Por el carácter interdisciplinario de las energías alternativas, los profesionales provienen de los campos más diversos: licenciados en Matemática, Física, Química, Biología, así como geólogos, ingenieros, arquitectos".
La UTN también está organizando la Maestría en Ciencias en Energías Renovables que dictará a partir del año próximo. "Con la mirada en el futuro, pero también en el presente, es clara la necesidad de contar con recursos humanos calificados porque en este sector trabajan perfiles muy especializados. En el país tenemos industrias que están haciendo desarrollos y eso requiere ingenieros que se ocupen de la fabricación, por ejemplo, pero también gente que se ocupe de lo comercial, lo financiero y con conocimientos sobre el tema", expresa Sebastián Kind, director de la maestría de la UTN. El posgrado tendrá un año y medio de duración y contará con la visita de profesores extranjeros.
En el mundo
Con capacidad para no contaminar la atmósfera, el desarrollo de las también llamadas energías limpias conlleva, al mismo tiempo, un beneficio que no es menor. "Los recursos fósiles, además de tener fecha de vencimiento, están concentrados en pocos lugares del planeta y eso genera tensiones políticas, guerras. En cambio, los recursos renovables pueden ser aprovechados de manera distribuida, lo que implica una especie de democracia energética ya que cada lugar podría producir la energía que necesita", dice Ricardo Lauretta, profesor de Ingeniería Mecánica del ITBA.
Con países como Japón, Alemania, España, entre otros, que van un paso adelante, en el mundo son más de dos millones de personas las que trabajan en el sector de la energía sostenible. Con gran liderazgo en el tema, Europa cuenta con 1,4 millones de empleados en esta joven industria, cifra que podría duplicarse en 2020 si la Unión Europea alcanza el objetivo de que un 20% del consumo eléctrico tenga origen en fuentes renovables para esa fecha, según informes de la Comisión Europea difundidos por los diarios españoles El Mundo y El País. En el Viejo Continente, "desde 1990, la cifra total de empleo en el sector de las energías renovables ha crecido un 40%, con 900.000 puestos de trabajo creados en pymes", precisa El Mundo.
Un país emblemático es Alemania. "Allí han generado a partir de un grave problema como es el energético, la contaminación ambiental y el efecto invernadero, una gran oportunidad. Estos últimos años desarrollaron una industria de energías renovables tan pujante que las previsiones indican que para 2020 va a demandar más mano de obra, y a tener un movimiento económico tan o más importante que la industria automotriz", ejemplifica Lauretta. Y agrega los casos de Japón y España, donde también "permanentemente surgen empresas medianas y pequeñas dedicadas a cuestiones ambientales energéticas, que son prósperas, que exportan tecnología y demandan mano de obra calificada de una manera importante".
Por su lado, en Estados Unidos el presidente Barak Obama, preocupado por la dependencia de su país con el petróleo, y por la crisis y la creación de empleos, anunció hace unos meses la inversión de 15.000 millones de dólares anuales en el desarrollo de energías alternativas al petróleo, gas, carbón. "El aliento al trabajo no se hace esperar, según se lee en el portal de empleo GoingGreenJobs.com , que publica crecientes búsquedas laborales para esta industria sostenible", aporta Sebastián Machado Malbrán, de ZonaJobs.
Industria naciente
Los especialistas consultados coinciden en el gran potencial que tiene la Argentina por sus recursos naturales y humanos. Y en que, inversiones y políticas gubernamentales adecuadas mediante, su desarrollo propiciará en un futuro cercano tanto en oportunidades de negocios como de trabajo para profesionales y trabajadores capacitados.
"Es un sector ideal para emprendedores. El desarrollo de la industria genera puestos de trabajo calificados, que se pagan muy bien", dice el estadounidense Carlos St. James, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (Cader).
Vientos favorables, en ese sentido, parecen soplar a través de una iniciativa estatal. En mayo último, el Gobierno reglamentó la ley de fomento del sector (Nº 26190) que establece los incentivos fiscales, las desgravaciones impositivas y las remuneraciones diferenciales para las inversiones destinadas a la fabricación de equipos generadores y la producción de energía con origen en el viento, el agua, el sol, entre otros recursos.
Por otro lado, desde los biocombustibles, el sector que más ha crecido, y desde la vereda del empleo, los consultados afirman que esta industria flamante cuenta con un alto nivel de profesionalización. "Actualmente emplea a profesionales de distintas disciplinas: ingenieros mecánicos, técnicos, electromecánicos, ingenieros agrónomos. Además se encuentran en curso investigaciones focalizadas en el desarrollo de fuentes alternativas no comestibles, en las que participan biólogos, ingenieros agrónomos, químicos, entre otros", comenta Fernando Peláez, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio).
Y agrega que las empresas agrupadas en la cámara dan empleo a 700 trabajadores y a 2500 de manera indirecta.
Las primeras plantas industriales de biodiesel se construyeron entre 2005 y 2006, y se concentraron principalmente en el cordón industrial portuario de Rosario debido a que a que gran parte del aceite de soja se produce en esa región. En 2007 comenzaron las ventas progresivas al exterior y anualmente se exportan aproximadamente 750 mil toneladas de biodiesel, según datos Carbio.
Aunque como se lamenta José Luis Martínez Justo, vicepresidente de Cader, titular de Soyenergy y unos de los pioneros en la investigación y elaboración de biocombustibles, la crisis y los precios internacionales golpean fuerte a las pymes exportadoras de biodiesel. Puertas adentro, sin embargo, un aliciente para la producción puede venir del brazo de la ley 26.093, que estableció para el año entrante el corte de los combustibles fósiles con un 5% obligatorio de biocombustibles.
"Los biocombustibles llegaron al mundo para quedarse. Y si se analizan aquí las posibilidades de este mercado nuevo, la cantidad de puestos de trabajo que se pueden generar es muy grande", augura Martínez Justo. Y Peláez agrega: "Es un sector en pleno crecimiento que no sólo alienta nuevas inversiones, y mayor valor agregado a las exportaciones, sino que contribuye al aumento del empleo en el país. En la medida que se concreten las inversiones -nuevas plantas, ampliación de la capacidad instalada, etc.- y crezca el sector aumentará la demanda de trabajadores".
Algunos estímulos
En pos de alcanzar el objetivo de la norma, según el cual en 2016 el 8% del consumo eléctrico en nuestro país debe ser abastecido a partir de fuentes renovables, se lanzó el programa Genren. Así la empresa estatal Enarsa puso a licitación la compra de mil megavatios de energía provenientes de fuentes renovables -la mitad es para proyectos de energía eólica-, con contratos que no superen los 50 MW por empresa y que tendrán una duración de 15 años.
"La Argentina acaba de hacer un punto de inflexión en este tema, que viene a satisfacer un poco la necesidad de poder aplicar proyectos que sean sustentables económicamente por si solos, y que no vengan de la mano de una iniciativa puramente personal", destaca Kind, especialista en energía eólica y miembro de la Cader.
El programa oficial, según se lee en la página de la Secretaría de Energía, contempla conjuntamente la creación de ocho mil puestos de trabajo. Pero pese a los reiterados llamados y consultas por e-mail a la oficina de prensa del Ministerio de Planificación, La Nación se quedó sin saber si se trata de trabajos directos, indirectos, y otras precisiones al respecto.
Sobre las oportunidades laborales, Kind dice que habrá que esperar, que dependerá del impulso que vaya tomando la industria: "Una cosa es si se desarrollan proyectos con tecnología nacional y otra, con tecnología importada".
"Si no desarrollamos nuestra propia tecnología, las empresas extranjeras se van a instalar con la suya y nosotros participaríamos al principio con algo de mano de obra poco calificada. En cambio, si tuviéramos nuestra propia industria muy diversificada sobre la base de pequeñas empresas se generaría una riqueza social muy valiosa para el país", enfatiza Lauretta.
Por Raquel Saralegui - Para LA NACION
miércoles, 7 de octubre de 2009
ARGENTINA: La producción de biocombustible local es la quinta en el mundo
El presidente de Cader, Carlos St. James, destacó que “en los últimos meses el sector logró estabilizar su producción, y en julio se alcanzó el récord en la materia”. Una de las consecuencias ha sido que Argentina ocupe ya el 5 º puesto mundial en producción de biodiésel -detrás de Alemania, Estados Unidos, Francia y Brasil-, con negocios por mil millones de dólares y un 10 % de la oferta global.
En tanto, el vicepresidente de la entidad, Carlos Martínez Justo, vicepresidente de la entidad, explicó que en pocos meses se abrirá el cupo nacional de biodiésel, creado a través de la ley 26.093, “que generará el equivalente de más de 500 millones de dólares en ventas anuales”.
Esa ley estipula que, desde el próximo enero, el gasoil debe tener una mezcla del 5 % de biodiésel, mientras que en las naftas será del 2 % de etanol. En este último caso no podrá alcanzarse el 5 % previsto debido a la falta de producción suficiente, por lo cual el sistema sólo incluiría inicialmente las bocas de expendio de las provincias de Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
En breve está prevista una reunión entre la Secretaría de Energía y los empresarios del sector para definir el precio sostén, que se ajustará mediante una fórmula matemática. Al respecto, sostuvo St. James que “si bien no habrá subsidios gubernamentales, es importante que se coordinen los esfuerzos con la mayor agilidad entre el sector público, las petroleras y los productores chicos, que deberían ser los principales beneficiarios, de acuerdo con la ley”.
Según explicó, existen tres clases de productores. Entre las grandes están las aceiteras Vicentín, Renova (Vicentín junto con Glencore), Ecofuel (Aceitera General Deheza y Bunge), LDC (Dreyfus) y Molinos Río de la Plata, que tienen una capacidad instalada de 850 mil toneladas anuales.
Entre los productores llamados “independientes grandes” (como Unitec Bio, Explora, Patagonia Bioenergía y Rosario Bioenergy), que no cuentan con materia prima propia, poseen una capacidad instalada de 570 mil toneladas.
Mientras que los “independientes chicos” son nueve plantas que suman 200 mil toneladas de capacidad instalada, que incluyen a las firmas Soyenergy, Biomadero, Derivados San Luis, Pitey y Energías Renovables Argentinas, entre otros.
Este último grupo, dijo St. James, “es el de mayor potencial de crecimiento en los próximos años, a partir del cupo nacional que se estima en unas 650 mil toneladas”.
Más información: www.biodiesel.com.ar - www.energias-renovables.com
martes, 29 de septiembre de 2009
ARGENTINA - La canadiense Lithium One opta a un 40 % del Salar del Hombre Muerto
La canadiense Lithium One opta a un 40 % del Salar del Hombre Muerto
El emprendimiento está nominado como proyecto Sal de Vida. El Salar del Hombre Muerto es uno de los pocos salares conocidos en el mundo con una composición mineral apropiada para explotar comercialmente el litio.
Lithium One Inc tiene la intención de avanzar en el proyecto y tomar una decisión sobre su viabilidad antes de fines de 2010.
En el Salar del Hombre Muerto ya está operando desde hace algunos años la empresa estadounidense FMC Lithium Corp.
Según estimaciones, alrededor de un 90 % de las reservas de litio en el mundo están ubicadas en Bolivia, Argentina y Chile.
El litio juega un papel muy importante en el desarrollo de las últimas fuentes de almacenamiento energético que están apareciendo en el mercado. Las baterías de ión de litio, por caso, se utilizan principalmente en equipos de computación portátiles, teléfonos móviles y dispositivos MP3.
En el mercado automotor es donde más resalta su utilización. Son varias las empresas del sector que han anunciado el lanzamiento de modelos de coches eléctricos provistos con baterías de litio, entre ellas General Motors, Peugeot, Mitsubishi Motors,Toyota, Daimler Chrysler y BMW.
También Tesla Motors, la empresa que llevan adelante los creadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, ha desarrollado un coche eléctrico, el Roadster, impulsado por este tipo de baterías.
Más información: www.lithium1.com
Más eficiencia en menor espacio promete un desarrollo de concentración fotovoltaica

Aseguran que así consiguen que los paneles sean entre un 20 y un 25 % más eficientes que el resto de los paneles fotovoltaicos de concentración.
Debido a que precisamente consiguen multiplicar la energía solar, las celdas deben ser colocadas de modo tal que floten sobre una superficie de agua para evitar su recalentamiento.
Aunque aún sólo lo comercializan para uso industrial, confían en ofrecerlo prontamente al mercado hogareño.
El desarrollo es el producto de una pareja de físicos alemanes, John e Inge Laing, quienes desde hace dos décadas desarrollan y comercializan productos ligados a la tecnología solar.
Más información: www.pyronsolar.com