Intercambio de información relacionada con las Energías Renovables, que tan poca difusión tienen en la actualidad en nuestro país, pero que tan necesaria será en el futuro próximo, para el beneficio de los seres humanos que lo habitamos.
Roland Janin (imagen) tiene 50 años y ha pasado los últimos siete imaginando el que llama su "sueño argentino": recorrer el país en una bicicleta impulsada por sus propias piernas, pero también por energía generada por paneles fotovoltaicos y un aerogenerador que él mismo ha adosado a un diseño personal.
Según acaba de anunciar en la ciudad francesa de Besançon, en el centro-este del país, se propone viajar durante seis meses, a partir de diciembre próximo, después de 500 kilómetros de pruebas con el vehículo que asegura han sido exitosas. "El objetivo de mi viaje es darme el placer de visitar ese bello país que es Argentina y de conocer a sus habitantes", dijo.
"Era inconcebible para mí explorar Argentina en auto, y hacerlo en una bicicleta convencional a mi edad no es tan bueno", explicó Janin. "Fue así -continuó- que hace dos años comencé a construir una bicicleta enriquecida con un conjunto de elementos para optimizar toda la energía natural, como paneles solares y un aerogenerador. En total, conmigo incluido, tendrá 130 kg de peso, que deberían permitir que haga el recorrido por Argentina de una manera poco común".
Para la empresa, en la que pretende recorrer 12.000 kilómetros de diversas geografías -incluso puertos de montaña a 4.170 metros de altitud-, Janin construyó una bicicleta acostada de tres ruedas, equipada con un molino eólico en la parte delantera y paneles solares detrás y a los costados. Los elementos renovables aportan a dos baterías eléctricas que ejercen tracción en las ruedas del vehículo, también provisto de un pequeño baúl y de alforjas. Su autonomía es de 250 kilómetros y puede alcanzar velocidades de 36 kilómetros por hora.
El viaje es esponsoreado por la firma francesa Parkeon, especializada en sistemas de pago para estacionamientos de vehículos, quien además brindará servicios de logística. Se prevé que en un blog se irán narrando las peripecias de la travesía.
Es un súper deportivo de 920 caballos de fuerza, alcanza una velocidad máxima de 350 kilómetros por hora, acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en tan sólo 2.8 segundos (lo que hace más veloz que un McLaren P1), y… ¡Funciona con agua salada!
No es un proyecto, es un auto real, hecho y derecho: el Quant e-Sportlimousine fue presentado en el Autoshow de Ginebra y su tecnología de agua salada ya ha sido patentada y aprobada para su implementación en las carreteras europeas.
Con un peso de 2.3 toneladas y un elegante color Chrystal Lago Azul, esta increíble maravilla de la tecnología ecológica se destaca por sus puertas de vaivén tipo mariposa y un tablero de instrumentos futurista, impulsado por el sistema Android.
La propulsión del Quant está basada en un novedoso sistema de generación eléctrica a través de una batería de electrolito. Así, como si se tratara de una célula de combustible de hidrógeno, el sistema emplea salmuera para almacenar energía: el agua salada pasa mediante una membrana entre dos depósitos y genera una carga eléctrica; luego, la electricidad es a su vez almacenada y transmitida por súper-condensadores. Para dar soporte a su estructura, el sistema cuenta con dos depósitos de agua salada con capacidad para 200 litros cada uno, lo que redunda en una autonomía final de 600 kilómetros.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) han diseñado un calefactor de autoconstrucción, la Estufa SARA, que utiliza adobe, un ladrillo hecho de una masa de barro y paja, y se presenta como "una alternativa de calefacción sustentable, saludable y económica para las regiones frías del país".
Según un comunicado, el prototipo "testeado en los laboratorios de INTI-Energía, obtuvo rendimientos superiores al 75%, lo que lo equipara a otras alternativas de alta eficiencia existentes en el mercado".
De doble combustión, el dispositivo alcanza además un precio muy inferior en comparación con otras alternativas existentes, y con "la característica física de ser de masa térmica, lo que implica que acumula calor mientras está encendida y lo entrega al ambiente ni bien se apaga".
Desarrollado a partir de una demanda originada entre pobladores de San Martín de los Andes, una ciudad de la provincia de Neuquén enclavada en la cordillera de los Andes, con temperaturas de hasta -15 °C en invierno, el trabajo conjunto entre el programa de Tecnologías Sustentables -dependiente de la Gerencia de Proyectos Especiales- y el Centro INTI-Energía puso el foco en un sistema de calefacción eficiente, no nocivo para la salud y fácil de aplicar en esa zona.
Entre otros de los elementos que se buscó cuidar fue el de que el artefacto no provocará quemaduras, especialmente en los niños, algo habitual con los calefactores de metal. El adobe es un material que conserva bien el calor pero que no se calienta al punto de quemar la piel a su contacto. También hubo especial ojo en la cuestión de los humos nocivos, tema resuelto con el sistema de doble combustión aplicado, al tiempo que se consigue una mayor eficiencia, "lo que reduce el consumo de leña".
La Estufa SARA, además de poder ser armada a partir de un manual de autoconstrucción, tiene un costo estimado de armado de 1.500 pesos (unos 175 dólares).
Según el miembro de Tecnologías Sustentables Sergio Ilieff, “al ser una tecnología de bajo costo y eficaz provoca el disparo del consumo a costa de un mayor uso de recursos naturales. Por eso hacemos hincapié en que esta tecnología debe implementarse en una mirada integral”.
El aerogenerador, pensado para soportar vientos de más de 200 km por hora a temperaturas de varias decenas de grado bajo cero, proveerá su capacidad de 5 kW de potencia a las instalaciones de la base antártica argentina Marambio. Actualmente está siendo sometido a pruebas finales en la Base Aérea de Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz, y se espera que sea llevado hacia territorio antártico durante el verano septentrional.
Pablo Sappia, ingeniero mecánico de la DAT e investigador asociado al proyecto, explicó que la tarea de su repartición "fue ser el nexo para vincular a la Fuerza Aérea con empresas de nuestra provincia, que trabajen en áreas vinculadas a lo que se necesitaba para desarrollar este aerogenerador antártico".
El desarrollo de este aerogenerador está relacionado con la certificación ISO 14.001 obtenida por la Base Marambio, norma que implica cuidados del medio ambiente y prevé la reducción de emisiones de dióxido de carbono. En ese sentido, hay planes para construir un parque eólico con un doble objetivo: reducir emisiones contaminantes y ahorrar costos en el traslado de combustible a la Antártida.
En el Predio Ferial de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, se puso en funcionamiento el primer aerogenerador desarrollado por el Consorcio de Energías Renovables de la Patagonia (CERP) conformado por cinco pymes regionales, de una potencia nominal de 50 kW, y que ha contado por su fabricación con el apoyo del financiamiento del Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación.
Entre sus características, el Aerogenerador CER-50, como se lo nomina, está compuesto por una torre tubular de 20 metros, 3 palas con un diámetro de rotor de 18 metros. Enrique Casares, de la firma Tecnotrol -una de las participantes- dijo que “el consorcio comenzó hace 6 años a diseñar un prototipo de un generador eólico de mediana potencia".
Destaca lo que se presenta como una importante innovación tecnológica, la posibilidad de conexión a líneas de baja potencia (220-380vlts) sin necesidad de complementar la inversión con grandes estaciones transformadoras con altos costos.
El marco de este desarrollo es el Programa Pymes de Pan American Energy, que entre sus principales objetivos impulsa el modelo de asociatividad empresaria y la diversificación productiva. Las empresas locales participantes son Tecnotrol, Tornería Oscar, Tool, Tubing Services y Procast
El gobernador, Claudio Poggi, puso en marcha, este mediodía, el 1° Parque Solar Fotovoltaico de la Provincia.Así, San Luis, por primera vez en su historia, producirá energía limpia a gran escala.
El Parque Solar funcionará en el Parque Nativo de Terrazas del Portezuelo y, con una potencia inicial instalada de un mega, alimentará el consumo de todo el sector público.
El Parque Solar Fotovoltaico es parte de la cadena de acciones que le valieron a la Casa de Gobierno puntana la certificación de la Fundación “Cambio Climático”, que dirige Al Gore, ex vicepresidente de los Estados Unidos y un hombre muy comprometido con el cambio climático.
“El edificio de Descentralización Administrativa Terrazas del Portezuelo fue inaugurado el 9 de julio de 2010 y, en octubre de 2011, la Fundación ‘Cambio Climático’, que preside Al Gore, entregó al Gobierno de la Provincia la certificación como el primer edificio público ecológico del país”, explicó la ministra de Medio Ambiente, Daiana Hissa. Esta certificación llegó debido al compromiso que, con esta obra, el Gobierno de la Provincia asumió con el cuidado del medioambiente. El último paso necesario para alcanzar la autosustentabilidad de este edificio, único en el país, era producir energía.
GRAN PASO
“Hoy damos un primer gran paso en la provincia de San Luis, apostando e invirtiendo en energías limpias”, dijo el gobernador de la Provincia ante el público, entre los que se encontraban personalidades destacadas del ámbito local, regional, nacional e internacional.
Poggi explicó que esta inversión está enmarcada en los planes que son leyes provinciales, una es la relativa al Tratado de Paz entre Progreso y Medio Ambiente, y la segunda es el plan Estratégico de Energía 2012-2025. “Tienen como objetivo garantizar la disponibilidad de energía presente y futura de la provincia, ya sea a través del fortalecimiento de la infraestructura energética, del uso eficiente de la energía y de la diversificación de la matriz energética con energías renovables”, señaló. El primer mandatario agregó que pensar a largo plazo en la disponibilidad de energía, es pensar en el futuro, “para facilitarle las cosas a nuestros hijos y nietos, es generar esperanzas de progreso y de oportunidades. La obligación de todo gobernante es ser un generador de esperanzas”, sostuvo.
También es la primera instalación en su tipo que se concreta con fondos enteramente provinciales, según consta en un comunicado oficial. El parque está ubicada en casi 4 hectáreas del Parque Nativo de Terrazas del Portezuelo, en el mismo predio que la Casa de Gobierno Ecológica.
La Casa de Gobierno Ecológica, según se informa, fue inaugurado el 9 de julio de 2010 y en octubre de 2011 la Fundación Cambio Climático, que preside Al Gore, entregó al gobierno de la provincia de San Luis la certificación como el primer edificio público ecológico del país.
La certificación estuvo encadenada a la reducción de emisiones de CO2 tanto durante la construcción del edificio como a su funcionamiento, además de la instalación de iluminación inteligente, doble vidriado hermético y sistemas eficientes de refrigeración y calefacción. Otras acciones anejas son el funcionamiento de una planta propia de tratamiento de agua, reciclaje de residuos, forestación con especies autóctonas, despapelización de los expedientes y dos sistemas de transportes ecológicos: uno interno, eléctrico, y una línea de colectivos urbanos híbridos que llega desde diferentes puntos de la ciudad al predio.
El parque fotovoltaico es parte de esa cadena de acciones para alcanzar la autosustentabilidad, a partir de la producción de energía.
El Programa de Energías Renovables del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) está desarrollando un modelo que permite la fabricación hogareña de equipos termosolares a bajo costo.
El sistema que se busca implementar parte de la premisa de que los materiales a utilizar no superen los mil pesos (cerca de 120 dólares). En este caso, se propone la circulación de agua de red por una plancha de policarbonato alveolar que se acumula en un tanque de polietileno de alta densidad, con conexiones de tubos de termofusión de PVC.
Según se sostiene desde el Inti, "con este proyecto se propone industrializar la oferta, transfiriendo la tecnología a organizaciones capaces de mantener las premisas detalladas, y procurar a la comunidad una solución energética y ambiental con el aprovechamiento de recursos naturales.
Actualmente, el modelo se encuentra en "un período de evaluación del rendimiento y pérdidas energéticas, además de costos financieros aparejados a su construcción y montaje". Se afirma también que "quedan por resolver detalles para optimizar la aislación térmica manteniendo la relación precio/calidad y redactar un manual de usuario de acceso web libre para la autoconstrucción y montaje".
Karina López Vargas vive en Flores y, parada junto a paneles solares instalados en el techo de su casa, sonríe satisfecha. Tiene un motivo: la generación de supropia electricidad representa un considerable alivio económico. Dice que ahora paga cuatro veces menos de luz y de gas que antes de usar energía solar.
Algo similar pasa en el club de campo Las Cañuelas, en el partido bonaerense de Cañuelas, donde Carlos Karamanian construyó una casa que pretende ser autosustentable. Cuenta con paneles solares que le permiten calentar agua y ahorrar hasta un 85% de consumo de gas, combinados con paneles fotovoltaicos que le proveen algo más del 60% de la energía eléctrica que utiliza su casa.
Son dos casos de una tendencia de generación de energías renovables que crece en el área metropolitana, a paso lento pero sin pausa.
El fenómeno, cuentan los especialistas, está arraigado en el interior, donde, en áreas rurales, los paneles solares aparecen junto a las antenas satelitales de televisión y de Internet.
La explicación es que hay mayores incentivos para el uso de este tipo de energía -Santa Fe es un ejemplo- y su regulación está más avanzada que en la ciudad y que en la provincia de Buenos Aires.
El avance de la tecnología, además, permitió bajar los costos de instalación de estos sistemas. Así es que, mientras en la década de los 80 el costo era de aproximadamente 30 dólares por cada vatio generado, ahora esa ecuación es de 0,37 centavo de dólar por cada vatio.
Proyectos institucionales, de empresas y de vecinos particulares empiezan a experimentar con la utilización de tecnologías renovables que sólo necesitan de la luz del sol para generar corriente eléctrica.
A pesar de que todavía no es económicamente rentable por la legislación en vigor, algunos vecinos se animan y han instalado equipos que proveen energía eléctrica en sus casas para la iluminación interna y externa, el funcionamiento de las heladeras y de las bombas de agua por si se corta la luz.
"Estoy feliz con el cambio. Yo elegí una fase de la casa que es la que necesito que siga funcionando si hay algún corte. Mientras tanto, cuando funciona todo bien, achiqué el costo cuatro veces", contó Karina López Vargas, que vive en una casa en Flores.
Según sus cálculos, ahorra por mes unos 1800 pesos en consumo. "Antes me llegaba una factura de 2500 pesos, ahora estoy pagando 600", detalló. Aunque todavía la ecuación económica con la inversión que tuvo que hacer no cierra, no se arrepiente: "Yo creo que todos tenemos que empezar con algo. Todavía resta que el Estado compense por la electricidad que yo genero y va a la red. Pero creo que tarde o temprano eso va a suceder".
López Vargas explicó que no sólo se debe tener en cuenta el costo de los paneles solares y de la instalación, sino que hay que adaptar los artefactos eléctricos y las luminarias de la casa. Todos deben ser eficientes y de bajo consumo.
Según el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, en la Argentina son 74 los proveedores autorizados de equipos y servicios de energía solar en todo el país.
Andrés Navarro, director ejecutivo de Opción Renovable, una de las empresas que se dedican a vender e instalar este tipo de equipos, indicó: "Creo que hay mucha gente que está haciendo una apuesta a futuro. Y el último año y medio, la demanda de consultas creció muchísimo. Hay algunos que lo hacen por una cuestión económica, como con la energía solar térmica, y otros porque entienden que es lo que se viene".
La energía solar puede utilizarse con dos tecnologías: la solar térmica y la solar fotovoltaica. La primera, en general, es mucho más accesible y rentable, ya que permite calentar el agua previamente a que pase al termotanque y, de este modo, evitar que éste trabaje. El ahorro en gas natural es casi inmediato.
En tanto la solar fotovoltaica es un poco más costosa porque además necesita de un conversor y algunos equipos usan baterías para poder almacenar y equilibrar la energía que se genera.
"Para que una instalación para una casa tenga un efecto en la factura tenemos que hablar de unos 20.000 pesos. Mientras que los equipos de térmica arrancan en 4000 pesos. Dos personas pueden ahorrar hasta un 80% en la factura de gas", indicó Rodrigo Herrera Vegas, de Sustentator, un emprendimiento que comercializa estos equipos.
A pesar de que existen más consultas y mayor demanda de esta tecnología, las restricciones a la importación dificultan un poco las transacciones. "No me parece lógico que el Gobierno ponga tantos palos en la rueda para poder importar estos equipos mientras se pagan miles de millones de dólares para importar combustibles fósiles", sostuvo Herrera Vegas.
Carlos Karamanian vive en Cañuelas, en una casa construida con una visión sustentable. Cuenta con cuatro colectores solares para calentar el agua, que le permiten ahorrar el 85%. Y con 12 paneles fotovoltaicos que aportan entre 60 y 80% del consumo eléctrico. Además funciona como un sistema de emergencias para los casos de cortes en el suministro eléctrico.
"Existe el preconcepto de que las casas ecológicas se construyen con adobe y paja, o bien son aquellas cuyo diseño futurista parece propio de una película de ciencia ficción más que una casa real. Para romper este mito hemos utilizado técnicas y materiales tradicionales, ejecutando la obra de manera racional y con la incorporación de algunos materiales y tecnologías avanzadas", dijo el vecino de Las Cañuelas Club de Campo.
Por el momento, sin embargo, cada una de las personas que genera electricidad y la inyecta en la red no obtiene su compensación. Es que no hay un permiso o una ley que dé ese beneficio.
"La legislación que está faltando es algo básico: que se permita que uno sea un generador. La Secretaría de Energía o el Ente Regulador podrían permitir este tipo de transacción. Hoy día todos somos usuarios/consumidores de electricidad. Deberíamos poder ser generadores", explicó Juan Carlos Villalonga, presidente de la Agencia de Protección Ambiental porteña.
Este permiso, por ejemplo, rige en la provincia de Santa Fe. Allí la empresa estatal ya permite inyectar energía en la red y descontar de la factura lo que se provee.
Otra cuestión por tener en cuenta respecto de la energía solar es la baja notoria del costo de esa tecnología. Como para darse una idea, en los 80, se pagaban unos 30 dólares por cada vatio que se generaba; hoy ese precio bajó a 0,37 centavos de dólar.
"Todos estos años de evolución dan cuenta de que el gran aporte solar va a ser a través de pequeñas instalaciones y no de grandes parques. Uruguay, Brasil y Chile han avanzado en la materia. Ahora nos falta a nosotros", agregó Villalonga.
Hay instituciones como la Legislatura y la Defensoría del Pueblo porteña que ya han instalado paneles solares. Próximamente, el Centro de Información y Formación Ambiental inaugurará otro.
Con el objetivo central de reducir en al menos un 30% el consumo de energía convencional, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) y el Ministerio de Ambiente aplicarán energías renovables y eficiencia energética en laconstrucción de viviendas sociales dentro del marco de un plan nacional de mejora habitacional.
Se trata de un total de 32 viviendas en las ciudades de Rawson y Comodoro Rivadavia, en lo que es presentado como en dos diferentes zonas bioclimáticas de la provincia de Chubut, sur y norte, respectivamente. La iniciativa forma parte de un plan nacional financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de un proyecto del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés), y que involucra a más de 180 países en relación con las renovables y la racionalización en el uso de la energía.
Según el presidente del IPV, Ricardo Trovant, la construcción de viviendas sociales con participación de la racionalización de la energía, busca "aplicar definitivamente en los reglamentos de construcciónestas innovaciones, de modo que va a ser una modificación estructural en la forma de construir la vivienda social".
Ha sido otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) a Inesa Solar, la empresa encargada de construir Cañada Honda III, en la provincia de San Juan, centro oeste del país, por un monto de 11 millones de dólares. La planta tendrá una capacidad de 5 MW.
El crédito de la CAF tiene un plazo de pago a 15 años, con una tasa de 6,75% de interés anual (más la tasa LIBOR) y un período de gracia de 12 meses de amortización de capital.
Se prevé que la planta, que aportará al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y tendrá instalados cerca de 22.000 paneles solares de silicio cristalino sobre superficies fijas, iniciará sus obras en breve y estarán concluidas para diciembre pasado.
En términos comparativos, la energía generada serviría para abastecer a unos 8.000 hogares, además de ahorrar hasta 12 millones de metros cúbicos de gas por año, equivalente, a su vez, a 2 millones de dólares, según datos de la empresa. También se evitará la emisión de 32.900 toneladas de dióxido de carbono (CO2).
Todo este emprendimiento forma de un complejo total de 20 MW de potencia, adjudicados por la estatal Energía Argentina S.A. (ENARSA) en la licitación GENREN de 2010. Cañada Honda (2 MW) y II (3 MW) ya fueron inaugurados, a los que sumará III (5 MW). Chimbera I (2 MW), II (3 MW) y III (5 MW) terminarán por aportar capacidad hasta alcanzar los 20 MW.
Una serie de medidas que buscan desarrollar las energías renovables, mayormente basadas en el sol, y la eficiencia energética se están implementando en la provincia de Santa Fe. Así, además del programa "Un sol para tu techo", que estimula la instalación de paneles solares para el calentamiento de agua, existe la llamada "Línea Verde" de créditos, que busca financiar inversiones asociadas a la energía renovable y proyectos de eficiencia energética en el sector industrial.
"Un sol para tu techo" es llevado adelante por la Subsecretaría de Energías Renovables del gobierno provincial, y busca facilitar la compra de calentadores de agua -llamados calefones en Argentina- solares a través de créditos blandos, y especialmente para aquellos cuyas viviendas no tienen acceso a la red de gas.
Concretamente, se estima que más de 220 mil hogares sin gas de red, casi 800 mil personas, se podrían beneficiar de este programa, que prevé tasas preferenciales y cuotas fijas para adquirir los calefones solares, manufacturados en el país, en fábricas ubicadas en las provincias de Buenos Aires, Mendoza y Chaco. En lo referente a la instalación, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) capacitará a instaladores locales.
"Línea Verde" de créditos En tanto, esta iniciativa, también impulsada por el gobierno provincial, busca financiar inversiones asociadas a la generación de energía renovable, a la producción de equipos o partes componentes relacionadas con ella y a proyectos de eficiencia energética en el sector industrial.
Según se informa, el cupo previsto para las líneas es de 50 millones de pesos (unos 6 millones de dólares) y se otorga a una tasa preferencial del 19.5% de tasa nominal anual, con un financiamiento de hasta el 80% del total del proyecto.
El plazo para entregar la documentación para obtener el crédito deberá realizarse antes del 31 de diciembre próximo.